19 de agosto de 2012




Resumen Cultural



Después de siete entradas, y más allá de los recuerdos personales que nos vinculan con nuestra cultura, les dejo un resumen de lo que vimos:



Infaltable:







Pedazo de Grito en la cultura:







Vimos que Dios llama a los hombres, ¿y Lucifer?:







Una canción canadiense (reel):







Y la declamación de esta apasionada mujer:







Me tomo un receso bloggeral y en quince días nos vemos. Chau!

























12 de agosto de 2012





Declamación




Es el arte de la pronunciación de las palabras, en este caso de la definición, durante el canto. Así, los poetas-músicos medievales, organizaban el ritmo de sus melodías sobre el ritmo de los propios versos. La idea de derivar de la palabra hablada la melodía, no surgió antes del siglo 17. Lulli, un compositor francés de este tiempo, estudió con especial atención los acentos de la declamación de las obras de Racine que hacía la actriz Champmeslé y Gounod, por su parte, en la primera mitad del siglo 19, también demostró un gran cuidado en la asociación de música con letra.

Hoy, como disciplina artística, la declamación constituye una interpretación que busca la armonía entre la voz, el significado de las palabras, la música, los gestos y el movimiento corporal. Asimismo, la declamación puede trascender el campo de las artes y de la estética. Se utiliza, por ejemplo, en la exposición de argumentos y en la defensa de posturas durante los procesos judiciales. De igual forma, puede hacerse presente en el ámbito educativo, cuando los estudiantes deben exponer sus conocimientos frente a los docentes.








La Guaja.

Ven acá granuja,
¿dónde andas so guaja?
Hoy te mondo los huesos a palos,
no llores ni huyas porque no te me escapas,
yo no sé lo que hacer ya contigo
me tienes mú jarta.
¡A ti ya no te valen palabras,
a ti ya no te valen razones,
ni riñas ni encierros ni golpes ni nada!

Te dije al marcharme:
levántate pronto y estira esos huesos,
y dobla las mantas y enciende la lumbre,
y arrima el puchero y enjuaga las ollas
y barre la casa.

Y vengo y me encuentro, ¡grandísimo pillo!
la lumbre sin brasas,
la puchera sin caldo ni pringue,
la vivienda peor que una cuadra,
la burra sin pienso,
las pilas sin agua.

¿Segaste la hierba?
¿Trajiste la paja?
¿Regaste los tiestos?
¿Cerniste la harina?
¿Clavaste la estaca?
¿Comió la cordera?
¿Bebió la lechona?
¿Cogiste los huevos?
¿Mudaste la cabra?
¡hummm.....!

¿Y a ti qué te importa?
¿Para qué quieres cansarte?,
si aquí está la burra que todo te lo jaga.

Te piensas granuja,
que al estar tu madre jechita una negra,
quemándose el alma,
mientras tú me malgastas el tiempo
ese tiempo que da más que lástima.

Jecho un ropa suelta...,
hecho un rajamantas...,
por esas callejas detrás de los perros,
por esos regatos tirando a las ranas
o cogiendo nidos en las zarzamoras.

¡Qué así estás de lindo grandísimo guaja!
¿Y ese siete tan guapo en la blusa?
¿Y esos pantalones tan llenos de manchas?
¡hummm...!
¡Qué gorra más limpia!
¡Qué medias tan majas!
¡Qué pelos tan lindos!
¡Qué cuello, qué puños, qué codos!, ¡qué mangas!

Yo no sé lo que hacer ya contigo
me tienes muy harta.

De sobra conoces que somos solitos...,
que ya no tenemos quien nos lo ganaba...,
que la vida de toditos los pobres es pura vida de lágrimas...,
¡pero ni por esas!
A ti que te dejen roncando en la cama,
y te pongan la mesa tres veces
y rueden los días y viva la holganza.

¡Súbete esos calzones so pillo!
¡Átate esos zapatos so randa!
Límpiate esos mocos, lávate esa cara,
y vete ahora mismo donde no te vea
que me tienes, me tienes muy harta.

Pero te aseguro chiquitín,
te aseguro que esto se te acaba.
Endende mañana ¡a la cola del burro!
Conmigo a la plaza, conmigo al molino,
conmigo a la jaza,
a sudar fatigas, a mojarte el alma,
ya verás las penitas que cuesta...,
ya verás con que ahogo se gana este pan
que tan cómodamente, ¡a lo bobo!,
¡a lo bobo te zampas!
Y ahora, ¡te vas!, ¡a la cama!, ¡a la cama!

La aurora se acerca espléndida, diáfana,
lentamente despliegan las nubes su manto de escarcha;
la madre afanosa se tira del lecho
y sus toscos aperos prepara,
que ya le espera más ruda que nunca la brega diaria.
Cariñosa y tierna se acerca
hasta el lecho donde el niño
cándido, tranquilo, descansa.
Por un instante contempla amorosa
su faz sonrosada,
y después...

Con cariño ferviente,
dándole un beso en sus labios exclama:
¿Yo, perturbar este sueño tan dulce?,
¡no fuera quien soy ni tuviera entrañas...!
¡Juega, brinca y destroza hijo mío…!
¡Qué tu madre lo gana!



Dos Orgullos







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Voy a estudiar La caída de las hojas de Manuel Bermejo para declamarla:



¡Matrimonio feliz!, miran dichosos correr por el jardín a sus dos hijos, son de plata sus risas infantiles y son de oro sus rizos que vuelan agitados por los aires. Descansan, luego un grito provocador y el juego se reanuda con más entusiasmo y más ahínco. Algunas veces el uno en brazos del otro cae. ¡Cómo se quieren los dos niños! Ella es fresca, robusta y apiñonada, él, es un tanto pálido y raquítico, pero ambos son iguales en amarse, iguales en su eterno regocijo, iguales en bondad y hermosura, iguales en espíritu. Una mañana, cuando alegres ambos correteaban, fueron sorprendidos por una extraña visita, era un lejano tío, médico de gran fama, que al llamado del padre fue solícito, porque le despertaban sobresaltos, la delicada complexión del niño. El médico lo toma entre sus brazos, lo examina, lo ausculta y sus carrillos besando con ternura lo autorizan a continuar el juego interrumpido. Jugaban a ocultarse, la hermanita había hecho en la alcoba su escondrijo y en tanto su hermanito la buscaba, ella escuchó el pronóstico del tío: “Amarga es la verdad y me lastima tener que decirla, pero es preciso, este dulce calor de primavera defiende su organismo, le hace bien el aroma de las flores y de los ramajes el oxígeno. ¡Ah!, pero a la caída de las hojas cuando esos tilos la calzada alfombren de hojas secas, tened resignación, ¡morirá el niño!” Pasó la jubilante primavera, pasó el fecundo y caluroso estío, a las primeras rachas otoñales aquel ser enfermizo demostró que el doctor no se engañaba, fue perdiendo los bríos para jugar, mostrando desaliento, al comer era nulo su apetito, y una triste mañana ya su lecho abandonar no quiso. Los padres permanecen largas horas contemplando a su pálido enfermito, que es el ser de su ser, que es toda su alma. ¿Toda? ¿Y la niña? El otro ser querido que adora con pasión al dulce hermano, ¿qué es de su alma de niña, lo más íntimo? A este recuerdo se preguntaron ambos: ¿Dónde está la niña? ¿Dónde se ha ido, que no acude a las voces del enfermo que la extraña y la llama casi a gritos? Va la madre en su busca y la encuentra vagando en el jardín bajo los tilos, en los troncos apoya una escalera, y con el rostro abatido, pero con el paso firme sube y baja de ella; lleva un hilo en la mano derecha y una aguja y con afán solícito, va ensartando las hojas que del otoño al ósculo han caído, y las vuelve a ensartar en los ramajes. Desde que amaneció venciendo el frío, se entregó a su labor, el jardinero que asombrado la vio, nada le dijo, pero la madre al verle le pregunta: “¿Qué hace mi bien querido?” y la niña angustiada le responde: “Oí lo que una vez dijo mi tío: ya empieza la caída de las hojas..., ayúdame mamá, yo te lo pido, que no se alfombre de hojas la calzada para que no se muera mi hermanito”.



Éste fue mi tributo al arte de la declamación. Ahora, escuchá un poco de Gounod, que no viene mal:








6 de agosto de 2012





Diez estilos diferentes de canciones




Bergamasca

Es una canción rápida para danza y, si la seguimos marcando el pulso, vemos que está en el tiempo de cuatro por cuatro; en el siglo 16 entró a formar parte del repertorio del laúd, difundiéndose en Inglaterra y Alemania.








Aquí el laúd:







Folía

Es una melodía y danza portuguesa, del siglo 17, de carácter severo, variada en su escritura por muchos compositores.








Rondó

Nacido de la Estampida: canción danzada de origen provenzal entre los siglos 12 y 15. La Estampida consistía en temas que se alternaban con un estribillo común; en este sentido, vamos a escuchar la influencia de ella sobre el Rondó.








La composición musical.
La repetición.

     Escribe Alejandro Dolina en Crónicas del ángel gris: “No es verdad que las calamidades conduzcan el arte. Pero es indispensable hacer saber a todo el mundo que para ser artista hay que pagar un alto precio. Debe uno resignarse a estudiar las arduas cuestiones técnicas. Debe uno sufrir y hacerse mala sangre allí donde otros pasan de largo. Debe uno atormentarse cuando siente que hay un verso que no será capaz de escribir nunca. Debe uno seguir ciegamente misteriosos llamados que conducen casi siempre a la desdicha. Debe uno pelear contra el destino, aún sabiendo que será derrotado”.

     Y justamente, después de las arduas cuestiones técnicas en música, hay que estudiar composición para crear y ser uno. La complejidad del arte de componer es más que evidente y contiene muchos elementos a considerar, uno de ellos: la repetición.

     La repetición se basa en presentar la misma idea de diferentes maneras y en distintos contextos:
1º Pensemos que una misma línea de bajo puede cambiar si la armonía a la que acompaña también cambia.
2º Una misma melodía suena distinta si la armonía cambia.
3º Una misma frase en el texto de una canción puede cambiar de significado según el contexto en que se presente.

     Estos puntos hacen que hayamos escuchado la Bergamasca o el Rondó sin aburrirnos, y “sin saber” que estos recursos se estaban vertiendo en nuestros oídos. Entonces, ¿qué sucede? La composición se dota de una fuerza increíble, gracias a la unificación que propone la repetición de los movimientos seleccionados. Desde lo psicológico y  físico, quien escucha entra en un “trance” que, rodeado de gente (por ejemplo) dentro de un estadio donde se presenta el grupo que nos gusta, se potencia aún más; con la misma sensación de unidad humana propuesta por el recurso.



Araucana

De los amerindios araucanos de Chile.







La vida comienza así, de bebé con inocencia. Mi tributo a la inocencia también.

Canción de cuna, en las Islas Canarias la llaman Arroró.








Fandanguillo

Canción popular andaluza del cante flamenco compuesta por un preludio que ejecuta la guitarra sola para dar entrada a la voz de seis versos.








Corranda

De Cataluña.








Bergerette

Del siglo 15, fue una canción rústica, pastoral, de carácter religioso al principio. A partir de 1440, sus textos literarios se referían a “maridos traicionados” y a las “mal casadas”.

Uno de mis sueños perdidos era casarme con una chica así,  y que me reprochara cantando lo malo que era como marido, un domingo a la mañana.
No pudo ser (aún):








Plus de la semana.

Caso de repetición en la música y sensación creíble de unidad humana: como doscientas mil personas juntas aplauden.

Sensación creíble, y para vos Gobierno Argentino en cuanto a sensaciones de los ciudadanos se trata y la re... (no creo que tengan madre) de tu madrastra.







¡Nos vemos!


28 de julio de 2012




Las llamadas en la cultura




Se suma a la teoría de la entrada anterior, la llamada, como el otro medio de comunicación más primitivo.



Éste es mi homenaje a las llamadas en la cultura:



Bien representada en Tarzán:







Johnny Weissmüller decía que el grito de Tarzán lo había creado como consecuencia de su afición, cuando chico, a los cantos tiroleses.




A ver cómo son:







Llamados especiales de naturaleza espiritual

El llamado a la vida religiosa está escrito en el Nuevo Testamento, veamos:

Para la salvación, en la Primera de Corintios, Capítulo 7, Versículo 20:

Cada uno en el estado en que fue llamado, en él se quede.

Para la santificación, en la Primera Epístola del Apóstol San Pablo a los Tesalonicenses, Capítulo 4, Versículo 7:

Pues no nos ha llamado Dios a inmundicia, sino a santificación.

Para el servicio, en Efesios, Capítulo 4, Versículo 1:

Yo pues, preso en el Señor, os ruego que andéis como es digno de la vocación con que fuisteis llamados.

Y aquí tenemos a las personas que lo sienten:












Así llama a los feligreses la Iglesia Católica, a misa.
(Catedral de Xapala).















El almuédano es el cantor musulmán que llama a los fieles  a rezar. Su entrada al paraíso está más que garantizada.



Lo escuchamos, desde la vía pública:











Desde el interior de la mezquita:








¡Hasta la próxima!






22 de julio de 2012




Los gritos en la cultura


Existe una teoría que dice que, mucho antes de llegar a sonidos con el valor de la palabra, el grito fue uno de los medios de comunicación más primitivos.


Éste es mi tributo al grito en la cultura:


El Irrintzi es un grito de campesinos vascos que expresa júbilo en las fiestas:






Hecho por la gente de la calle:







El grito del Mariachi.

El 27 de noviembre de 2011, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, declaró al Mariachi patrimonio cultural inmaterial de la humanidad.






El Sapucai, del Chamamé.







En la pintura (video explicativo):







A escuchar otro Sapucai:







En la psicología (video explicativo):







En la música:







En la publicidad:






En el relato de cada persona con ganas de escribir:

Breve historia de un grito o llamado


Entre los nueve y once años, iba por las tardes a la casa de mi abuela materna. Golpeaban, como siempre, momentos económicos muy duros, motivos por los cuales mi mamá debía trabajar como complemento salarial para sostener la familia, y ésa era la razón de mi presencia en lo de Palmira, la madre de mi madre. Vivía sobre la calle México, casi en la esquina, y la que la cortaba (bueno aún hoy), se llamaba Bolivia. Sobre esta última, también llegando a la esquina, vivía otra abuela sola, en una casa horrible y desprovista de al menos luz eléctrica. La anciana no era como tu abuela o la mía, sufría de una  aguda esquizofrenia. Frente a su casa y en diagonal a la de “Paloma”, nombrada así por mi abuelo, había (aunque sigue estando), una fábrica enorme. La historia, contada por mi abuela, decía que la señora estaba loca porque un día de su juventud, feliz de estar casada con el hombre que amaba, había tenido el gesto matinal de acompañarlo hasta la puerta de entrada de la colosal empresa. Supongo que lo despidió con un beso, un fuerte abrazo, y con el deseo en boca de esperarlo con la comida en casa a la hora del mediodía cuando, por treinta minutos y no más, los operarios parasen de trabajar. Bueno, hubo un problema irreversible: el tipo cayó muerto de un infarto sobre una máquina a media mañana. El relato de Palmira se tiñó de tristeza cuando recuerdo cómo lo siguió:
“El marido murió como a las diez treinta, pero nadie se animaba a avisarle a la esposa que lo esperó hasta el mediodía con la comida hecha. Por eso enloqueció y, cuando la vemos cruzando hacia la fábrica, grita desesperada. Aunque en realidad, por más que no se entienda lo que diga, no es un grito cualquiera, lo está llamando a comer”. Yo lo recuerdo, el grito o llamado era siempre el mismo, decía “aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaammaaa”; varias veces en cada salida.
¿Tal vez gritaba “amor”? ¿Quién sabe? Éstas son cosas que en Internet no se encuentran.

Alejandro

Si querés redactar la historia de un grito, ¡avance!, tu Microsoft Office Word  es tuyo.


Después de esto, hay que relajarse un poco:







El cloqueo es el sonido que emula al grito de una gallina, por ejemplo en Las Estaciones de Haydn o en las canciones del Pyramid Club:






El plus de la semana:

Irrintzi de un Globo





En el cine:





14 de julio de 2012



Una docena de danzas


Desde los tiempos más remotos en los que apareció el ser humano, la danza fue la manera por la cual el hombre entraba en equilibrio con el cosmos. Hoy, sin razones mágicas, una persona danza para recrear, subjetivamente, lo que reconoce como su realidad sobre un escenario donde vuelca su mundo de libertad, de reacciones, sueños, etc. Y si el pasado muestra la realidad cultural de un momento, ¿por qué no evocarlo?


Ball Cerdá


Se baila en Cataluña, como muchos otros bailes Ball. Seguido de dicho término, los catalanes añaden el nombre de la localidad donde el baile se hace. Así, Ball Cerdá es propio de Cerdeña.






El Ball dels Cavallets, los caballos son de cartón.






Mirate el Bambuco de Colombia.






Ballo Tondo

A pesar de que no verás este baile antiguo de la isla de Cerdeña, te propongo escuchar la música.






El Ball de les Gitanes, cuando es carnaval.








El Barreño es de Guatemala y se parece al zapateado.








Bassa Danza

Se bailó en los salones de la España imperial, también en Francia e Italia desde los comienzos del siglo 15 hasta mediados del 16. En el 17 desapareció.
Verás que es de movimientos lentos, su nombre proviene de que se bailaba arrastrando los pasos de los bailarines por el suelo, es en fila y por parejas. Elegante.









Vuelvo a un Ball, el dels Cascavells, con las piernas cubiertas de cascabeles. Wow.








Me gustan los Ball, así que va otro, el del Ciri, baile ceremonioso y semilitúrgico.









Y ya que estamos, Ball Pla.









El Balitao es el baile más popular en Filipinas, similar a la jota.
Mirá la onda que tienen:










Cierro con una Batuque, la danza popular negra según la terminología brasileña.










Te dejo como plus esta música con la letra de la banda que hizo el Ballo Tondo, cantada a dos voces, muy buena.

Para la próxima entrada, preparate a gritar. Chau!







Madonna tu mi fai lo scorrucciato
che t'aggio fatto che 'ngrifi la cera.
Anema mia, chesta n'è via
de contentar 'st'affannato core.
Me par che m'habbi in tutto abbandunato,
ca non t'affacci all'ora della sera.
Anema mia, chesta n'è via
de contentar 'st'affannato core.
Va' figlia mia, che ci aggio 'ndivinato
ca saccio con chi giochi a covallera
Anema mia, chesta n'è via
de contentar 'st'affannato core.
Donna, caro mio ben, dolce signora
habbi pietà d'un chi te solo adora.
Anema mia, chesta n'è via
de contentar 'st'affannato core.



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